STEKO crea un clima ambiental saludable

Las paredes construidas con STEKO actúan como su segunda piel. Gracias a su elevado porcentaje de madera maciza seca y a los materiales aislantes naturales, éstas respiran y están abiertas a la difusión. En comparación con la construcción tradicional, las paredes STEKO no necesitan barreras de vapor ni juntas de estanqueidad ni láminas impermeables, y fomentan así un equilibrio natural del clima tanto en verano como en invierno. La regulación de la temperatura y la humedad tiene lugar a través de los poros y células de la madera maciza, exactamente como sucede en la piel humana. En invierno, la pared STEKO maciza sirve como almacenador de calor; en verano mantiene los ambientes interiores agradablemente frescos. Junto a las excelentes cualidades aislantes, esto da por resultado un clima ambiental incomparablemente agradable y saludable. Las paredes se sienten agradablemente cálidas y reina un clima ambiental confortable, sin la molesta humedad de las otras obras que puede percibirse durante años. Los módulos STEKO se componen de madera maciza pura y la conformación de la pared STEKO está concebida de manera que no es necesario ningún elemento protector de la madera: también esto resulta un aporte importante para el bienestar de sus habitantes.

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